miércoles, 4 de noviembre de 2009

El futbol todo lo puede



Cuantos espectadores en la tribuna y millones de telespectadores en su butaca favorita, opinan sobre el fútbol en caliente, donde los jugadores cometen una acción descontrolada, la que pareciera que la infracción, la hubieran efectuado hacia el público en sí, y este, sintiéndose afectado, reacciona con sus críticas y desapegos contra quien, entre el calor y la pasión del juego, cometió una agresión hacia su adversario. También están los fanáticos de las casacas y de los colores, o los que tienen verdades personalizadas, tratando de hizar la bandera de la razón, sumados al grupo de los que palmean la espalda del agredido o el agresor, alimentando la típica discordia entre las partes. Cuantos desencuentros y sin razones le han dado pie al hombre, para que este fuera parte de los enfrentamientos y guerras, desencadenados por rencores y odios, tristes semillas que se sembraron por ignorancia a lo largo de la historia de la humanidad. El fútbol es diferente, da siempre una nueva oportunidad a los caballeros malabaristas del balón, permitiéndoles disculparse con su adversario en diferentes maneras y tiempos, también haciéndolo hacia el público participe, quién tal vez indirectamente, quedó herido en sus sentimientos. Esto, es grandeza por parte de los deportistas, que con nobleza y hombría de bien, muestran al fútbol en todo su capacidad, que es un deporte de caballeros. Que satisfacción ver a futbolistas actuales o retirados de la profesión, mostrando su vocación de servir a la humanidad, dando ejemplos con su acción y con su imagen pública, bajando con humildad los altos escalones de la fama, para brindarse al mundo al que pertenecen, como un voluntario más, sumados en acciones humanitarias, contra el hambre, las guerra, los cataclismos, o aportando a favor de la Paz y el encuentro de los pueblos. Es allí, donde se descubre en su plenitud al ídolo, a la estrella, que además de ser un brillante jugador de fútbol, es un hombre de claros principios, que siente y cree en la dignidad humana, entendiendo cuanto puede hacer por aliviar o alegrar a muchos en diferentes latitudes. Qué es el futbol sino un sinónimo de paz.

martes, 3 de noviembre de 2009

Liga Nacional Juvenil




CLUB BANSANDER "B" - CD. TROPEZON Comp. Albericia (B) 08-11-2009 15:00
AT. PERINES - REAL RACING CLUB "B" Pontejos 07-11-2009 12:00
CD. CERVANTES - EDM. MEDIO CUDEYO Comp. Albericia (H) 08-11-2009 15:00
CF. VIMENOR - SD. REOCIN Vioño 08-11-2009 12:00

VELARDE - AD.CUEVASDEL CASTILLO Muriedas (2) 07-11-2009 17:30
CD. CAYON - SD. NUEVA MONTAÑA Sarón (1) 07-11-2009 15:30

CD. LAREDO - SANTOÑA CF.Laredo (1) 07-11-2009 17:00
CD. COLINDRES - RS. GIMNASTICA Colindres (1) 08-11-2009 15:45
CULTURAL D. GUARNIZO - AD. PANDAS Guarnizo (2) 07-11-2009 16:00



Aquí colocamos una nueva jornada de liga Nacional juvenil , correspondiente a la décima , la cual colocamos como partido de la jornada el que disputara en Pontejos el At. Perines y el Racing .

El fútbol como Metáfora





Mi pasión por el fútbol es tibia y mis conocimientos en la materia bastante limitados, pero pertenezco a esa masa de ciudadanos que ante un encuentro importante se apostan ante el televisor con actitud de converso. Últimamente los acontecimientos deportivos son tan frecuentes, no sólo en el fútbol, que me hacen dudar de mi propia condición. Cada vez me cuesta más defender con cierta convicción aquello de "no me gusta el fútbol". Esta especie de aficionado accidental a la que estoy asociado es la que hace disparar las puntas de audiencia, somos como los votantes de centro, capaces de decidir el resultado de unas elecciones siempre que éstas tengan la suficiente dosis de emoción e incertidumbre.
¿Se acuerdan de cuando Zapatero, gran aficionado al fútbol, confesó que había que inyectar un poco de tensión y dramatismo a la última campaña electoral? Pues eso, como en el fútbol. En realidad lo de aficionado es otro de los eufemismos que hemos instalado en nuestra lengua para definir al forofo. El aficionado se deja deslumbrar por la belleza del espectáculo y acaba asumiendo con deportividad la justa victoria del mejor, aunque no sea el nuestro. Los forofos, también los forofos accidentales, no queremos que gane el mejor, queremos que ganen los nuestros. Y si esa victoria se da frente a rivales contemporizadores y marrulleros, aplicados en el arte del codazo y la zancadilla, parece que el triunfo es más grande. Que se lo digan a Mariano Rajoy, otro gran aficionado al fútbol...

El repaso de las audiencias televisivas del España-Italia, matizadas por territorios pero espectaculares en todo el país, nos llevan a una conclusión paradójica. Al menos en materia futbolística la unidad de España está garantizada, lo que es compatible con la existencia de un exacerbado nacionalismo, en este caso español, tan furibundo como el nacionalismo disperso que permanece en el baúl hasta que arranque de nuevo la Liga.
En fin, también el fútbol es la metáfora de un mundo globalizado en el que conviven escandalosamente obesos y muertos de hambre, la modernidad con la Edad Media. Por eso me sorprende que el espectáculo que maneja presupuestos que no están a disposición de muchos estados, que ha llevado la tecnología a las camisetas y a los tacos de las botas, siga dejando al arbitrio de un pobre árbitro algunas decisiones fundamentales.
Que en el mundo del GPS un fuera de juego siga dependiendo de la agudeza visual de un linier, que mientras el mundo entero está viendo que un penalti no ha sido penalti permitamos que un árbitro haga el ridículo exhibiendo su autoridad con un silbato y una cartulina de colores es un contradiós que encierra ciertas dosis de sadismo. Pero quizás eso también forma parte de la metáfora. Si el arbitraje fuera perfecto, si eliminamos la capacidad de errar de terceros, ¿a quién echaríamos la culpa de nuestras carencias? Y es que el fútbol y la vida son así.